sábado, 12 de mayo de 2012

Un grito de inconformidad de parte de estudiantes de la Ibero

Primero que nada, debo aclarar que este artículo es exclusivamente para mostrar los hechos del suceso ocurrido en la Universidad Iberoamericana y exponer las opiniones. Un servidor se mantiene al margen y no opina al respecto, pues no fue partícipe de este evento.


El día de ayer, 11 de mayo de 2012, la universidad Iberoamericana recibió la visita de el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la presidencia. Enrique Peña Nieto fue recibido con una ola de abucheos y reclamos de parte de los estudiantes de dicha universidad. Tanto fue el alboroto, que Peña tuvo que salir por una puerta lateral del edificio y hasta se escondió cerca de un baño. Más tarde, el presidente del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, pidió castigo para los alumnos que insultaron al candidato y comentó que Peña no hará más visitas a universidades. Esto porque estarán en periodos de exámenes. 




A todo el altercado del día de ayer, aparecieron varios reclamos de alumnos de la misma universidad, entre ellos, he recopilado un par de escritos que aluden a la situación de ayer. 




Un alumno escribió: 


-‎"Somos estudiantes, no delincuentes" - Un grito de la comunidad estudiantil de la Universidad Iberoamericana, que desde mi punto de vista refleja mejor lo que sucedió ayer. Muchos medios, comprados a beneficio del candidato en cuestión (por si a alguno le quedaba duda sobre la manipulación mediática de la clase política en México), mencionaron cosas como: "boicot de partidarios de AMLO", o "unos pocos que se encontraban en el lugar", e incluso, se atrevieron a llamarnos "infiltrados de las huestes políticas". Hasta me topé con un comentario de alguien, quien uno podría suponer, tiene un poquito de nivel educativo, aunque claramente el dinero por delante, siempre hace que se desprecie al de junto. Leía en Twitter, y cito textual: "La actitud que demostraron hoy los alumnos de la Ibero con @EPN es lamentable. La "prole" abunda en diferentes niveles socioeconómicos."
Muchos se han quejado sobre la forma en cómo se le reclamó al candidato el día de ayer en la Ibero. Muchos han mencionado que no es la forma, que fue agresivo, que hubo violencia (no física, pero sí verbal), que ese trato no lo merece nadie. Y yo, estoy completamente en desacuerdo con todos ellos, y más, por la respuesta que después hubo por parte del presidente del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, pidiendo castigos para los integrantes de la universidad inmiscuídos en el asunto. Si así fuera, habría castigo para cerca de 4,000 alumnos que ayer, expresaron su desacuerdo con la forma de gobernar que tuvo Peña Nieto en el Estado de México. Reclamos a los que, aquí y en cualquier lado a donde vaya él, o algún otro político, se va a encontrar. Encima, lo primero, es lo primero. Antes de toda esta llamada "revuelta", hubo una sesión interesante de intercambio de ideas dentro del auditorio, donde el candidato se mostró nervioso, citó a Díaz Ordaz, e incluso se atrevió a justificar legalmente algunas de las acciones por las cuales se le reclamó después. Hubo gente de Peña Nieto entre los estudiantes, ofreciendo dinero para guardar silencio... Hubo a quienes de plano los amenazaron... ¿Y así no quería que saliendo de ahí lo recibieran con rechiflas, reclamos, e incluso, habrá que decirlo, insultos? ¿Cómo se atreve a decir que es la imagen del "Nuevo PRI", si tiene detrás de su campaña a Salinas, si ha citado enfrente de miles de alumnos a Días Ordaz, e incluso el presidente nacional de su partido, ahora pide castigo para los alumnos que ayer con toda la libertad permitida por la ley, se manifestaron? Repito, yo, por como veo las cosas en la política del país, no tengo ni idea de por quién voy a votar. Nadie me convence. Ni le voy a AMLO, ni quiero que gane Josefina, y ni siquiera Quadri, el candidato con el que más he simpatizado, tiene mi voto, pues pertenece al partido de uno de los personajes más espeluznantes de la política mexicana, Elba Esther Gordillo. Esto no es un escrito de corte "Vota por éste, vota por aquél". No. Esto es un llamado a que este movimiento no se quede sólo en un hecho aislado. Si así fuera, sería tristísimo, verdaderamente, que en ninguna otra casa de estudios superiores, de gente educada y que sabe perfectamente todo lo que han hecho los políticos con nuestro país, no existieran reclamos, no existiera confrontación. Y no estoy pidiendo que se haga como se hizo en mi universidad. Que se haga como mejor lo consideren. Lo que sí, es que ya basta de hacerles los mandados a estos políticos de mucha imagen y poca acción. Ya basta de un México partidista, dividido desde siempre por los intereses de un partido contra otro y sin un proyecto de Nación. Ya basta de robos, muertos y pobres. México no les pertenece. México es nuestro y tenemos que reclamarlo como tal.-






Mientras que un segundo alumno hizó un comunicado directo al dirigente del PRI. Esto es lo que dijo.






-Que tal Senador Coldwell. ¿Cómo le ha ido? Vaya día en la Ibero, eh. Quién hubiera pensado que esos estudiantes que uno creería tan fresas, tan pirruris, tan bien acomodados, tan ajenos a la realidad del país fueran capaces de hacer lo que hicieron. Uno lo entiende en la UNAM, en el metro, en la calle, pero no en una institución educativa tan prestigiada como la Ibero, aunque usted ya no crea en eso. Pero no debiera usted preocuparse Senador Coldwell.  Supongo que después del “pequeño zafarrancho” no le ha ido tan mal. Ni a usted ni a su candidato. Lo más seguro es que los medios lo tomen como un “breve incidente”, “pequeño zafarrancho”, “una insignificante anécdota”, “casi inexistente acción de una parte no representativa de la universidad”.
Puede usted estar seguro que será como si nada hubiera pasado: No se le recibió a su candidato con abucheos, nadie portó ninguna máscara de Carlos Salinas de Gortari, nadie mostró una cartulina exigiendo justicia en Atenco, nadie le gritó a su candidato que era un delincuente, no se llenó ninguna explanada principal de alumnos gritándole a su candidato ¡cobarde!, su candidato en ningún momento se escondió en el baño. Qué barbaridad pensar que pudo haberle ocurrido eso al candidato perfecto del copete a prueba de despeines, puntero de todas encuestas y probablemente el próximo presidente de México. Pobrecito, pero no se preocupe, senador. Este “pequeño” altercado se puede ver como un triste capítulo de la vida de telenovela que ha ido teniendo su candidato. ¿O no siempre el galán de telenovela sufre un poquito antes del gran final feliz con su amada?, en este caso nada menos que la Presidencia de México. Pobre, Enrique Peña Nieto no merece un trato así. ¿Y es que así es como han ido manejando su control de daños, no?  Su candidato es una pobre víctima de la intolerancia y mala educación de un “puñado” de alumnos que a lo mejor ni eran alumnos. Su candidato fue víctima de un plan perfectamente orquestado por sus opositores. Digo, supongo que ya se dio la orden a ciertos periodistas de que hay que hacer responsable a AMLO de lo que ocurrió en la Ibero. ¿Es lo que ha estado diciendo o me equivoco, senador?   

Yo le reconozco que su candidato cumplió en asistir a la Universidad Iberoamericana. A pesar de los abucheos al inicio de su presentación su candidato se mantuvo ahí, dio su exposición y respondió preguntas. ¿Pero que cree? No bastó para convencer a todo un alumnado que no se identifica con su proyecto, por más que usted afirme que las protestas provenían de alguna que otra voz. Usted textualmente dijo que la Ibero ya no es la universidad respetuosa y crítica que solía ser. Si ser respetuoso es ser lambiscón, servil y lame – copetes, tiene usted razón senador Coldwell, la Ibero no fue nada respetuosa. En cuanto a que la Ibero también dejó de ser crítica, los vídeos subidos a internet y tomados por los alumnos (esos vídeos que no veremos en el noticiero de Joaquín López Dóriga) pueden afirmar que si algo sobró fue crítica, pueden afirmar que usted miente, senador Coldwell, cuando dice que solamente un puñado de alumnos fueron los “revoltosos”. Lo que no corresponde a la realidad son sus afirmaciones frente a la gran cantidad de vídeos que nos enseñan como la gran mayoría de los estudiantes protestaban en contra de su candidato.

Usted no tiene ninguna autoridad para reprobar a los estudiantes de la Ibero ni de alguna otra universidad. Son los estudiantes los que tienen todo el derecho de reprobar a los representantes de la clase política. Esa misma a la que pertenecen tanto usted como su candidato. Usted pide una investigación y un castigo para los alumnos de la Ibero que pudieran estar involucrados en las protestas hacia su candidato. ¿Y los alumnos de la Ibero son los intolerantes, senador Coldwell? Uno entiende que la represión se pudiera encontrar en el ramillete de acciones de su partido desde hace muchos años, pero no puede decir que su candidato sufrió ataques de intolerancia mientras usted la propaga con su deseo de represión.

Aunque usted ya lo sepa (dado que estuvo ahí al igual que un servidor) déjeme decirle que en la Ibero no hubo porrismo, no hubo intolerancia, intransigencia ni mala educación. Tampoco hubo violencia, ni infiltrados del movimiento de Andrés Manuel López Obrador ni mucho menos alumnos previamente entrenados para reventar el evento de su candidato. Lo que se dio en la Ibero fue la más clara muestra de pluralidad y libre expresión características de un espacio abierto como lo es una universidad. Debería usted saber que cualquier protesta es legítima e inclusive necesaria, sobretodo si hay argumentos de sobra para darla. A lo mejor en el tiempo que llevan de campaña usted y su candidato han estado muy mal acostumbrados a los espacios cerrados, controlados, donde todo se sigue de acorde al guión. No, senador. Como usted sabrá el país no es ningún espacio controlado. Si su candidato se tuvo que esconder en el baño por alumnos inconformes, ¿en donde se terminará escondiendo cuando le lleguen las amenazas por parte del crimen organizado?

Los que se sienten avergonzados de la Ibero por los hechos de hoy no ven que se tuvo la oportunidad de que por fin se escuchara una voz que estuvo callada por mucho tiempo, que es la voz de los jóvenes. No nos considere tontos, senador Coldwell, porque no lo somos. No se vuelva a equivocar. Si la verdad nos hará libres, ¿por qué se busca callarla?  

Atentamente:

Un joven estudiante de la Ibero orgulloso de ser llamado intolerante por usted. -



El PRI no ha emitido ningún comunicado al respecto. 

Los incidentes de ayer, no parecen alterar el panorama respecto a las elecciones del próximo 1ro de julio, pues las encuestas no han presentado mucho cambio, sin embargo, no se sabe que es lo que pueda ocurrir el día de mañana.

Hasta aquí el reporte. Me mantengo al margen del asunto, solo cumplo mi deber periodístico al exponer los hechos. No califico las acciones de mis compañeros de la Universidad Iberoamericana.

-----
Actualización: 
Llegó el siguiente testimonio de lo ocurrido, viene de un alumno que estuvo presente en la manifestación.

-El día de hoy, Enrique Peña Nieto tuvo un encuentro con la comunidad de la Universidad Iberoamericana. Dicho encuentro había tenido sus bemoles desde antes, pues el equipo de EPN ya había cancelado esta cita una vez (y otra más “por error”). Por ello, el evento generaba mucha expectativa.

El recibimiento fue muy intenso. Cuando EPN llegó, afuera de las rejas de la universidad ya había varios habitantes de Cuajimalpa con pancartas en su contra, y dentro de la universidad había muchísimos alumnos con máscaras de Salinas de Gortari, copetes ensangrentados, pancartas recordando el Caso Atenco y, sobre todo, abucheos de todo tipo (“La Ibero no te quiere”, “¡Fuera, fuera!”). También había quien sólo miraba, sin decir nada, e incluso unos pocos que revertían los abucheos.

Ya dentro del auditorio, reservaron la primera fila de butacas para simpatizantes de Peña Nieto. El resto del auditorio se llenó de alumnos que se habían formado horas antes, además de la esperada (y numerosa) prensa habitual. En el público también había jóvenes simpatizantes de EPN, que se identificaban por llevar unas elaboradas cartulinas que decían “Ectivistas” y “Contigo hasta Los Pinos”.

La conferencia como tal se llevó a cabo sin mayor problema. Es cierto que de vez en cuando alguien gritaba “mentiroso” o “viva Peña”, y le seguía una lluvia de “cállate”, pero fuera de eso no hubo ningún altercado serio. Al menos no durante el desarrollo de la conferencia.

Presentó durante 20 minutos sus propuestas. Un discurso poco innovador, diciendo más de lo que ya hemos escuchado en otras ocasiones. Lo interesante vino en las rondas de preguntas. La dinámica era que en cada ronda, un representante de la Ibero (en este caso, miembro del Consejo de Alumnos) daba vuelta a una tómbola transparente y seleccionaba tres papeletas, cada una con el nombre de un alumno, para que dicho alumno pasara al micrófono a hacer su pregunta (a excepción de dos hechas por teléfono desde la Ibero León y el ITESO).

La mayoría de las preguntas transcurrieron sin mucha sorpresa. Sin embargo, el primer punto notable del interrogatorio fue cuando un alumno de Comunicación preguntó a EPN sobre qué haría en zonas indígenas con situación de anomia. El público estalló en aplausos ante la complicada pregunta. Peña Nieto no supo lo que “anomia” era, y el alumno tuvo que regresar al micrófono para explicarle; otro estallido de aplausos. La respuesta, un tanto típica: focalizar el apoyo a las zonas indígenas.
Hubo un momento clave en el que Peña Nieto interrumpió su respuesta para mencionar que “bajaran las pancartas”, pues ya le había quedado claro que el público quería que hablara de lo sucedido durante su gestión con el Caso Atenco, y que lo abordaría más adelante.

Quizás, de todas sus respuestas, la única aparentemente rescatable fue que se pronunció a favor de que el Estado asuma el total control de lo respectivo a la educación, refiriéndose al tema de Gordillo y el SNTE.

También hubo un momento de incertidumbre, en el que a la vista de todos, volvió a salir el nombre de un alumno que había hecho una pregunta antes. Se decidió que como sólo valía una pregunta por alumno, tendrían que sacar otro papel. Pero fue momento idóneo para que los simpatizantes de EPN empezaran a hacer comentarios de desdén.

Finalmente, después de 40 minutos con cinco rondas de preguntas, Peña Nieto se levantó, dando por terminado el evento. Sin embargo, el público inmediatamente comenzó a gritar exigiendo que contestara a lo de Atenco. Después de unos segundos de suspenso, Peña Nieto tomó el micrófono de nuevo, y habló al respecto: asumió lo sucedido en Atenco, diciendo que decidió emplear la fuerza pública para hacer respetar el derecho de los mexiquenses y restablecer el orden y la paz; dijo que sí hubo sucesos lamentables, cuyos responsables fueron procesados judicialmente, pero que la decisión como tal fue avalada incluso por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Ante esto, el público estalló en gritos y abucheos, y EPN comenzó a salir del recinto. En un principio, se escuchaban varios “¡Peña, Peña!”, que poco a poco fueron mitigados por los “¡Fuera, fuera!” de la mayoría del público.

Al salir del auditorio, se encontró con toda la comunidad que había presenciado la conferencia en la pantalla exterior, y los gritos y abucheos aumentaron. “¡La Ibero no te quiere!”, “¡Asesino!”, “¡Se ve, se siente, Enrique delincuente!”, y otros varios gritos de protesta se escuchaban por todos lados.

“Difícil el ambiente universitario”, se oyó decir a Peña mientras salía del lugar. Su equipo de seguridad trató de fingir que lo sacaban por la salida norte, pero no pasó mucho tiempo antes de que la comunidad se diera cuenta de que estaba saliendo por el otro extremo de la universidad, así que lo alcanzaron rápidamente, con los mismos gritos, pancartas y máscaras de protesta.

Uno de los momentos más tensos fue cuando Peña Nieto se dirigía hacia la cabina de radio de Ibero 90.9 FM, donde iba a dar una entrevista. Ya había llegado a la entrada de la estación; sin embargo, de último momento decidió cancelarla, y ante la numerosa presencia de alumnos manifestantes, se quedó “encerrado”, esperando frente a uno de los baños cercanos a la estación de radio. Su equipo estuvo analizando qué hacer durante 10 minutos, para finalmente decidir sacar a Peña Nieto por la salida sur. Así que entre prensa, gritos y pancartas, Peña Nieto, siempre sonriente y dando las gracias, bajó hasta el estacionamiento y abordó una camioneta que por fin lo sacó de la universidad.

Casi inmediatamente después, Pedro Joaquín Coldwell, dirigente nacional del PRI, fue a dar la entrevista que Peña Nieto declinó, y al aire se quejó de que “la Ibero ya no es la universidad respetuosa y crítica que solía ser”, y atribuyó los abucheos a ”un grupo no representativo” de la universidad, que “hace de la intolerancia una religión”. Dijo que Peña Nieto ya no pudo dar la entrevista, porque como la conferencia se extendió, ya no le quedaba tiempo para ello. Pidió que se investigara a los involucrados en tal falta de respeto, pues dijo que muchos de ellos no eran alumnos de la Ibero, a lo que el locutor respondió que sí, que todos ellos eran alumnos, pues no se dejó entrar a nadie que no portara la credencial de la universidad. Finalmente, Coldwell aseguró que no hubo ninguna agresión física contra el candidato, fuera de los insultos, y exhortó a los jóvenes manifestantes a que recapacitaran su postura.

Extras a destacar:
- Dicen, aún sin comprobar, que efectivamente hubo algunos alumnos de la UAM que se manifestaron en contra de Peña Nieto.
- Hubo alguna persona del equipo de EPN que ofrecía 250 pesos a quien entrara y comentara a favor de Peña Nieto. Esto sí está comprobado.
- YO CONOZCO a varios, si no es que a la mayoría, de los alumnos que salen en las fotos manifestándose. Irónicamente, prácticamente ninguno es mi amigo cercano, pero de que son alumnos, por supuesto que son alumnos, y reales. Me consta.-



Por su lado, nos llegó otra carta dirigida al presidente del PRI. En esta ocasión, se trata de una estudiante de la Universidad Panamericana.



-Buenos días, Señor Senador.

Esta carta ha surgido inspirada en palabras de un compañero de la Universidad Iberoamericana, presente en los "incidentes" ocurridos el día de ayer en sus instalaciones. Si bien es muy probable que mis líneas no lleguen a ser de su conocimiento, prefiero pretender que lo harán y dirigirme a usted directamente, al tiempo que me dirijo también a la comunidad estudiantil de mi país.

Esta carta ha surgido también como una de las pocas oportunidades que tendré, como estudiante, casi egresada de la carrera de comunicación, para poder expresarme libremente con respecto a los acontecimientos políticos que ocurren en mi país. Es muy probable que el día de mañana, cuando salga yo a buscar trabajo a cualquiera de los medios que su partido controla y manipula en México, el primero de los requisitos sea seguir una línea editorial con la que no solo no concuerdo... sino que se deslinda y se desafana del compromiso ético que debería tener el periodismo mexicano con la verdad y su oportuna difusión.

Pero pasemos a cosas importantes.

A mis 22 años he vivido tres elecciones presidenciales y voy por la cuarta, viví el final de una crisis financiera que arruinó miles de comercios y negocios familiares, vivo la crisis de inseguridad más fuerte que este país ha visto y todo como resultado de años de gobierno priista y la mala coordinación de un sistema, he vivido y sé de los intereses personales que circulan en las cúpulas políticas y mediáticas, del interés de Salinas Pliego y Vázquez Raña por mantener desfinformado al pueblo, viví el abuso y autoritarismo de aquellos a quienes dimos un arma para cuidarnos en Atenco y hoy la usan para matarnos, he vivido para escuchar día tras día sobre los feminicidios que ocurren alrededor de la República Mexicana, para saber de los colgados, los descabezados, los asesinados que encuentran todos los días en fosas comunes por todo el país, para saber de las conversaciones telefónicas que sostiene Mario Marín con Kamel Nacif, para ver como se mata y se calla a periodistas en todos los rincones del territorio nacional, para saber de los escándalos de Hank Rhon, he vivido para leer en los libros de historia del legado genocida que dejaron a este país las acciones de Díaz Ordaz y la impunidad sobre Echeverría. Para saber de los robos cínicos de Arturo Montiel, para saber de las promesas sin fundamento de López Portillo con respecto a su feroz defensa del peso mexicano, para saber del endeudamiento brutal en el que Moreira sumió a Coahuila y, para desgracia de ustedes, viví y sé de muchas cosas más.

He vivido, lo sé, y estoy harta.

Lo que tuvimos la oportunidad de testimoniar en las instalaciones de la Ibero me parece una gramaje ínfimo de un sentir colectivo que, a estas alturas, es imposible maquillar. Enrique Peña Nieto, egresado de la casa de estudios donde he pasado los últimos cuatro años de mi vida, es la expresión de propuestas y una genética política que no concuerda más con los intereses de jóvenes electores que hoy no quieren más de ustedes. Lo que a usted lo tiene horrorizado, no es más que el repudio de estudiantes libres que han hecho válido su derecho a expresarse: simpatizantes del PRD, del PAN, del PANAL o simple y sencillamente ciudadanos apartidistas que tal vez no saben por quién votar, pero han dejado claro que saben por quién no hacerlo.

Como estudiante matriculada de la casa de estudios de la que egresó su actual candidato a la presidencia de la República, quiero hacer extensiva la invitación a presentarse en nuestro auditorio frente a nuestra comunidad y alumnado. Sé que, al igual que en la Universidad Iberoamericana, no habrán actos reprobables de vandalismo, violencia, porrismo, intransigencia ni mala educación. Confío también en que, en su calidad de político destacado contemporáneo, no habrán juicios sin fundamentos que hagan referencia a los castigos que merece la comunidad estudiantil simplemente por reflejar su inconformidad. Y lo invito a que, sin pretextar fechas de exámenes finales ni entregas de proyectos, Enrique Peña Nieto agende las visitas necesarias para dar a conocer sus propuestas en las casas de estudio del país que considere pertinentes. Estoy segura de que sus respectivos alumnos buscarán el tiempo necesario para atender al llamado político que dichas visitas representan.

Somos el electorado más difícil de convencer y el más crítico, pero las universidades son plurales y aquí las encuestas reflejan la verdad del sentimiento nacional. Enfréntenlas con la verdad, las propuestas, el desglose completo de su plataforma política y, si no fuere suficiente, trabajen para cambiar los errores que hoy le han costado al Señor candidato el repudio de una de las instituciones educativas más importantes de nuestro país.

Lo estamos esperando.

Atentamente

Una estudiante orgullosa de formar parte del nuevo electorado mexicano.-

No hay comentarios:

Publicar un comentario